"Don Carlos", relato de Dori
Notas sobre "Don Carlos".
Me sonaba el título, pero como una ópera más que un libro. Es teatro.
Lo primero fue buscarlo en papel. Para mi alivio, descubro que hay
varios ejemplares en las bibliotecas de Getafe. Prefiero con ventaja el
soporte papel. Como voy los miércoles al C. Cívico donde está la A.
Grandes, decido en un primer momento dejarlo para entonces. Finalmente
voy el martes por la tarde a cogerlo. Descubro que tiene un tamaño muy
manejable. Saliendo de la bibli, José Luis nos "guasapea" las distintas
biblis donde lo podemos encontrar. Me alegro de haberme adelantado.
La introducción es muy buena y está, para mi gusto, muy bien escrita; no
en el lenguaje a veces oscuro y excesivamente técnico en que suelen
estarlo algunas introducciones. Bien dividida en los distintos aspectos
que se puede abordar un libro.
Ópera : la exploro en Youtube y descubro que es de Verdi, dura más de 3
horas y, al cabo de 30' abandono el intento. No me resulta placentera.
Quizás no he llegado a escuchar algún aria que me fuera familiar.
¿Analfabetismo melómano? Quizás, pero ya pasó mi tiempo de las
obligaciones. Estoy más por el disfrute. El poco o mucho tiempo que me
quede que me pille disfrutando.
Vuelvo sobre el libro. Me gusta el lenguaje florido, muy musical, a
ratos demasiado rimbombante, grandilocuente y por momentos
incomprensible para mí. (Pág. 212 : claro es un fraile hablando al Rey -
Siempre que se dirige cualquier personaje al Rey. 223 - ).
La historia no me resulta muy verosímil. Miro el curriculum de este
pobre Infante y me cuesta creerme la complejidad del alma que me
presenta el libro.
Me ha gustado a pesar de que por lo general el teatro escrito no es mi lectura preferida.
P.S. : miro en la página del museo del Prado, y viendo que existe un
único retrato del Infante, de Sánchez Coello, me acerco un sábado (eso
sí, a partir de las 18:00 horas que la entrada es gratis - rehúso pagar
15 euros para ver un solo cuadro). Después de 30' minutos de cola, por
fin estoy ante Don Carlos. Me sorprende la luminosidad del cuadro. Con
razón tenía fama de tener la piel muy pálida; según he leído en algún
sitio en internet.
Relato de Dori.
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