Capítulo XX Amanecen. DQ envidia la “tranquilidad” de S que duerme sin preocupaciones. Se acercan al lugar de la fiesta de bodas. S “pilla cacho”. Van llegando músicos y demás. Disertación de S sobre la muerte. Capítulo XXI Aparecen los novios. Quiteria, bellísima, claro. Pero aparece también Basilio, se planta ante Quiteria, apoya la empuñadura de una espada en tierra y se vuelca sobre ella, que le sale, sangrante, por la espalda. Se le ofrece confesión pero antes exige la mano de Quiteria. Ante el apremio de tiempo, Camacho accede (se casará con la viuda a continuación) y al fin Quiteria también accede. Se dan la mano y el cura los casa y como por arte de magia, Basilio se recupera. Todo fue un ardid de mago barato. Camacho entiende que mejor así que casado y cornudo, pues Quiteria estaba al tanto del show, e incluso ofrece la fiesta ya en marcha a los desposados, pero éstos no aceptan y se van a la aldea de Basilio con los suyos “que también los pobres virtuosos y discretos tienen q...
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