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Agonizo mientras vivo

  No he tenido más remedio que venir a tí, querido diario, para contarte la última de “ese” autor, presunto autor digo yo, que me ha encargado le escriba un texto para publicar en un blog de un club de lectura. Quiere quedar bien según me dice, porque los miembros del club son, casi todas, mujeres y a ver si las apabulla con su genialidad literaria. ¡Je!, si ellas supieran que tiene un “negro” que le escribe sus textos. Podría decirle que si no me sube la paga un pajarito se chivaría a ese club… Tengo que pensarlo. Me ha contado la reunión que han tenido hoy y me ha dado varias “claves”, dice, sobre las que debe girar el texto genial que “escribirá”. Como el tema de fondo es comentar el libro “Mientras agonizo”, de W.Faulkner, dice que el texto debe jugar con el propio título, con “palabras” y… ahora que lo pienso, ¿me ha dicho algo más?. A ver qué se me ocurre, lo haré aquí mismo y luego se lo paso. El libro bien podría titularse “Agonizo mientras vivo”, porque de eso va el libro...

“Mientras agonizo”, de William Faulkner.

En esta primera reunión del curso 2021-2022, hemos comentado esta novela escrita en 1930.   El sentir general ha sido el de que no es de fácil lectura, el lector tiene que encajar las piezas de este  puzzle  dentro de su cabeza para poder comprender la mayor parte de la historia (habrá hechos que se nos escapen).  Pero también, como ha dicho Ángela, es lo mismo que hacemos en el club de lectura, cada uno da su punto de vista y entre todos tratamos de completar la historia.   La forma de escribir de F aulkner es la del m onólogo interior de  cada uno de los personajes que entran en juego, de tal manera que cada punto de vista es único.   En una primera ronda de opiniones, hemos tratado de centrar el tema de la obra, llegando a nombrarse la venganza, la hipocresía, el egoísmo… creo que no hemos llegado a  un tema único.   En cuanto al título, nos ha explicado Soraya que está inspirado en “La Odisea”, una de las lecturas de Faulkner (como...

Mis lecturas recientes

Podría decir que he vuelto a la lectura empujado por la desesperación ante una realidad que me supera y que necesitaba el reposo que a mi alma sensible procuraría la lectura de grandes obras literarias… Pero sería mentira; hace poco más o menos mes y medio, que mi nieta fue al cine a ver una nueva versión de “Emma”, de Jane Austen y me comentó que, por lo que ella recordaba, el final de la peli no tenía nada que ver con el de la novela. Y la curiosidad me picó igual que el lobo aulló a la luna llena. Ví la peli y leí la novela, por este orden, y a continuación releí “Mansfield Park” y “Orgullo y prejuicio”. El mundo que Jane Austen refleja en sus novelas me fascina como la llama a la polilla, sin remedio, me sumerjo en ese “parece que no pasa nada pero no dejan de pasar cosas” tan típico de Austen. Con esa prosa tan delicada, descriptiva y paisajística me sumerge en ese mundo en el que diez mil libras arriba o abajo suponen el éxito o fracaso total de una persona en su empeño por l...